XI. PROPUESTA PARA LA PARTICIPACIÓN ESCOLAR

¡Hola, hola! Bueno, pues como el propio título indica, esto va de estudiantes haciendo cosas. Se trata de encontrar una propuesta que anime al alumnado a interesarse por los estudios y fomentar su participación en clase, pero que también incluya —a ser posible— al profesorado y a los respectivos padres, madres y demás tutores. Una entrada cuanto menos ambiciosa, vaya.

Antes que nada, veo necesario plantear en qué consiste exactamente la participación en las escuelas, y para ello me remito a la publicación de 2011 del proyecto de investigación INCLUD-ED Consortium, disponible en este link. En la página 87, podéis encontrar una descripción de lo que es la Participación Educativa, pero por resumir un poco, diré que se basa en la colaboración activa por parte de alumnos, profesores y familias en el proceso de aprendizaje del alumnado, ya sea en la propia escuela o en otros espacios u horarios extraescolares. Esto es importante por varios motivos, entre los que cabe destacar las mejoras en la inclusión, el desarrollo personal y la propia motivación en las aulas.

Como me gusta barrer para casa, encamino mi reflexión inicial a dos aspectos: los idiomas y el teatro. En realidad, ya traté en cierto modo este tema en mi segunda entrada —aprovecho para hacerme promoción a mí misma, que no se diga—, pero vuelvo a ella para reafirmarme en mi postura y reivindicar no sólo la importancia de las artes escénicas, sino su utilidad en el ámbito educativo y el potencial que tienen a la hora de hacer a los alumnos partícipes de un proyecto escolar en el que invertir su tiempo y esfuerzo. Además, es una actividad que también implica tanto a docentes —que coordinan, dirigen y organizan— como a familiares —que ensayan con los actores, colaboran con la puesta en escena y asisten a las representaciones—, de tal forma que se completa el objetivo final; a saber, la Participación Escolar activa de las tres figuras clave del proceso educativo: alumno, profesor y padre o tutor.

A este particular, os remito al documento de propuestas didácticas Arriba el telón: enseñar Teatro y enseñar desde el teatro, elaboradas en 2014 desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para trabajar el teatro en las aulas. Es cierto que es un tanto extenso, pero basta con leer el primero de los diez artículos que recoge para entender a grandes rasgos en qué consiste la idea.

En fin, que no quiero repetir lo que ya escribí en su día ni caer en la trampa de volverme monotemática, así que con la excusa de que el post me está quedando relativamente corto, voy a comentar un par de cosas más acerca de la participación en la escuela.

En primer lugar, considero que debe verse como un derecho, no como una obligación: quien quiera y pueda ha de tener la oportunidad —que no el deber— de participar en la comunidad que es el centro educativo. Esto no sólo engloba las actividades como los talleres, los clubs, los concursos, las exposiciones, etcétera, sino las decisiones que se toman y que repercuten directamente sobre los alumnos y su Educación, con e mayúscula.

¿Mi propuesta, pues? Escucharlos. Los docentes no tenemos la verdad universal, no siempre sabemos qué es lo que más les conviene y somos humanos, ergo erramos. En lugar de imponerles actividades como talleres, clubs, concursos, exposiciones, etcétera, que consideremos interesantes y beneficiosas para ellos —y sé que digo esto justo después de sugerir una de ellas—, ¿no deberíamos preguntarles acerca de sus opiniones e ideas al respecto? Y contribuir a que puedan llevarlas a cabo, faltaría más, siempre dentro de la coherencia, el respeto y el sentido común.

Hay que abrir el centro, para que sea accesible, para que pueda usarse, y para que los padres se inmiscuyan y dejen de limitarse a considerarlo «el sitio al que llevo y del que recojo a mi hijo», si acaso. De este modo, también habría que escuchar sus voces, en caso de que quieran usarlas. Es más sencillo conseguir que las personas participen si saben que se les va a hacer caso, ¿no os parece?

¿Qué opináis vosotros? ¡Os leo!

Comentarios

  1. Hola Patricia!
    Una entrada sumamente interesante, me encanta que barras siempre para casa con el teatro y los idiomas, como debe ser. ¿Cómo consideras que se debería incorporar el teatro a las aulas y en qué curso?
    Merci!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Miguel! Muchas gracias por tu comentario. En cuanto a tu pregunta, creo que debería incorporarse cuanto antes, desde primaria por lo menos. ¿Y cómo? Bien, por un lado a través de la lectura, por otro lado a través de las excursiones —siempre que sea posible— y, lo más importante, a través de la participación activa por parte de los alumnos: tanto interpretando textos como creándolos de cero. Considero que es una forma muy bonita y útil de fomentar su creatividad mientras aprenden a redactar y a hablar en otras lenguas distintas a la materna.
      ¡Un saludo, y gracias a ti!

      Eliminar

Publicar un comentario