XIV. ASESORAMIENTO EN EL AULA

¡Hey! Para empezar bien la entrada, os dejo unas cuantas definiciones:

1. Coach educativo. Persona que acompaña a otras a conseguir sus objetivos, potenciando sus habilidades y aportando recursos para superar sus limitaciones en el ámbito formativo. Un coach no se limita a enseñar, sino que trata de facilitar que la persona a la que orienta sea capaz de aprender por su cuenta.

2. TutorProfesor que orienta y guía a sus alumnos en el proceso de aprendizaje durante uno o varios cursos escolares. Sus labores, además, engloban el trabajo directo con las familias de los alumnos, el cuadro de profesores y el orientador escolar.

3. Orientador. Profesional especializado, con conocimientos en variadas ramas de las ciencias, que acompaña a los alumnos para que tomen decisiones bien meditadas y realistas acerca de su educación y formación.

4. Asesor. La suya es una labor que puede desempeñar —y desempeña— un orientador, si bien no todos los orientadores la asumen. Su principal meta es que cada centro, profesor y comunidad puedan alcanzar la mejora educativa; así, apoyan a los docentes para que varíen su metodología por prácticas más eficaces, integradoras y educativas.

5. InfluencerPersona que destaca en, principalmente, redes sociales hablando acerca de temas concretos y que tiene la capacidad de ejercer una gran influencia sobre otras personas que la conocen.

Todas estas «profesiones» tienen en común la intención de actuar como guías, de una forma u otra, de un grupo más o menos numeroso de individuos. Así, funcionan como referentes —cada uno en su ámbito particular— de otras personas, que siguen sus pasos por considerarlos figuras de cierta autoridad.

En cuanto a las diferencias, habría que destacar, ante todo, el nivel de formación de las personas que ejercen estas funciones: el tutor, el orientador y el asesor han recibido una educación regulada al respecto, mientras que el coach y el influencer, no. A día de hoy, cualquiera puede ser influencer, de ahí que estas personas puedan suponer un peligro en potencia y deban mirarse con ojo crítico. Por su parte, los coaches sólo realizan cursillos o se basan en libros para ejercer labores que en realidad corresponden a profesionales de la salud mental, algo que ellos no son —al menos no necesariamente—, con lo que también habría que tener cuidado en este aspecto.

A estas actividades —por denominarlas de alguna manera—, yo añadiría la de maestro, a secas. Se trata de un profesional que se encarga de enseñar a los alumnos una determinada materia. Su labor, sin embargo, va más allá de la impartición de conocimientos: el maestro, aunque no sea tutor, acompaña al alumnado en el proceso de aprendizaje, detecta sus carencias, las corrige y aporta los instrumentos necesarios para la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades. Más de una vez es un buen profesor —y no un orientador educativo— quien determina la futura trayectoria profesional de un estudiante, con lo que su capacidad de influencia sobre el alumnado no puede ni debe pasar desapercibida.

Finalmente, procedo a diseñar un itinerario formativo para una amiga, que aspira a ser orientadora en un instituto. Para ello, deberá estudiar en primer lugar el Grado en Psicología en alguna universidad. Si bien hay otros grados que le permitirían acceder al Máster en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas, en la especialidad de Orientación Educativa, considero que este sería el que más útil podría resultarle... además de interesante, claro. Después del máster, tendrá que presentarse a las oposiciones correspondientes para poder obtener una plaza.

Esto, en cuanto a la educación formal. Respecto a la no formal, recomiendo a mi amiga que consulte algunos blogs como aquellos a los que aludo en la duodécima entrada de este mismo blog, porque considero que contienen una gran cantidad de información proporcionada por profesionales más que experimentados que podrá serle de mucha ayuda. Además, le gusta mucho investigar por su cuenta, con lo que no tendrá ningún problema en encontrar, a partir de estos, más blogs —y más bibliografía— acerca de la materia de Orientación Educativa. Y, para terminar, un voluntariado en barrios más desfavorecidos o con tasas elevadas de fracaso escolar le vendría muy bien de cara a considerar situaciones no ejemplares a las que probablemente deba enfrentarse en su día a día cuando ejerza.

Si habéis llegado hasta aquí, ¡muchas gracias por leerme! Un saludo a todos y hasta la próxima entrada.

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